Elaborado por Laura Sofía Sánchez Mora
En un mundo donde la innovación marca el ritmo del crecimiento empresarial, atraer y retener talento clave se ha convertido en uno de los mayores desafíos estratégicos —especialmente en mercados emergentes de América Latina. Aquí, la competencia por profesionales altamente calificados no solo es intensa, sino que también es global. Startups en expansión, corporaciones multinacionales y centros de outsourcing compiten por los mismos perfiles: personas ágiles, digitales, multiculturales y con capacidad de aportar valor desde el primer día.
Sin embargo, muchas empresas aún aplican estrategias de atracción obsoletas, centradas únicamente en salarios altos o beneficios básicos. El resultado: candidatos que rechazan ofertas, rotación acelerada y dificultades para escalar equipos de alto impacto.
¿Qué diferencia a las organizaciones que logran atraer talento global de aquellas que quedan rezagadas? ¿Qué factores influyen realmente en la decisión de un profesional cuando tiene múltiples opciones en mercados tan dinámicos como los latinoamericanos?
Desde Mexican People HR, hemos analizado cientos de procesos de contratación, culturas organizacionales y estrategias de empleabilidad en la región. Y tras años de experiencia, identificamos tres pilares esenciales que separan a las empresas líderes de las que luchan por llenar vacantes. No son tendencias pasajeras, sino prácticas comprobadas que transforman la forma en que las organizaciones se posicionan como empleadores de elección en entornos altamente competitivos.
Descubre cómo convertir tu empresa en un imán para el mejor talento, aunque operes en mercados emergentes con alta rotación y escasa estabilidad laboral.
1. Construye una marca empleadora auténtica (y que realmente inspire)
En mercados emergentes, donde los profesionales tienen acceso a oportunidades globales desde sus smartphones, una marca empleadora genérica ya no es suficiente. Hoy, los candidatos no solo buscan un trabajo; buscan propósito, pertenencia y una cultura que refleje sus valores.
Las empresas que destacan no son necesariamente las que ofrecen los mejores salarios, sino aquellas que comunican con autenticidad quiénes son, qué creen y cómo tratan a sus personas. Una propuesta de valor empleador (EVP, por sus siglas en inglés) clara y diferenciada se convierte en el primer filtro de atracción: atrae a quienes encajan, y aleja a quienes no.
Pero ojo: no se trata de crear una imagen idealizada. El talento actual es experto en detectar el employer branding vacío. Lo que realmente funciona es una cultura viva, coherente y sostenible. Las empresas que promueven la inclusión, la diversidad, la equidad y el desarrollo profesional no como eslóganes, sino como prácticas diarias, generan un efecto multiplicador: sus empleados se convierten en embajadores naturales.
Además, en un entorno donde la reputación online es clave, la experiencia del empleado se convierte en contenido. Comentarios en Glassdoor, reseñas en LinkedIn, recomendaciones personales… todo cuenta. Por eso, medir el clima laboral, implementar retroalimentación 360° y actuar sobre los resultados no es solo una buena práctica de HR —es una estrategia de marketing para el empleador.
Una marca empleadora fuerte no se construye con campañas publicitarias, sino con experiencias reales. Cuando tus empleados hablan bien de ti, el mundo entero escucha.
2. Impulsa una cultura de innovación y digitalización (de verdad)
No basta con decir que eres una empresa “digital” o “innovadora”. Hoy, especialmente para Millennials y la Generación Z, estas palabras tienen un peso concreto: quieren trabajar en organizaciones que no solo usen tecnología, sino que la integren en su ADN.
En mercados emergentes como Colombia, México o Chile, el talento joven está altamente formado, conectado y expuesto a estándares globales. Esperan entornos ágiles, herramientas modernas y espacios para experimentar, fallar y aprender. Y lo más importante: esperan que la tecnología simplifique su trabajo, no lo complique.
Aquí es donde muchas empresas se quedan en la superficie. Implementan un software de gestión o permiten el trabajo remoto, pero mantienen estructuras jerárquicas, procesos manuales y resistencia al cambio. El resultado: frustración, desmotivación y fuga de talento.
Las organizaciones que ganan en atracción son aquellas que viven la digitalización como una mentalidad, no como un proyecto aislado. Usan inteligencia artificial para personalizar la experiencia del empleado, plataformas colaborativas para conectar equipos multiculturales y datos para tomar decisiones de desarrollo de talento. Más que tecnología, demuestran una cultura de agilidad, transparencia y aprendizaje continuo.
Y esto no pasa desapercibido. Un profesional en Bogotá, Buenos Aires o incluso CDMX evalúa no solo qué tecnología usas, sino cómo la usas. Si tu empresa opera como un laboratorio de innovación, atraerás a quienes quieren construir el futuro —no solo mantener el presente.
La digitalización ya no es un área técnica. Es un pilar de tu marca empleadora. Si no estás innovando en cómo trabajas, estás perdiendo frente a quienes sí lo hacen.
3. Diseña experiencias del empleado que generen Compromiso (desde el primer día)
Imagina que un candidato brillante acepta tu oferta. ¿Terminó el trabajo? Todo lo contrario: ahora comienza lo más importante.
La experiencia del empleado (Employee Experience o EX) es el conjunto de interacciones, emociones y percepciones que una persona vive durante su ciclo en la empresa: desde el primer contacto en LinkedIn hasta su salida años después. Y en mercados emergentes, donde las opciones laborales crecen exponencialmente, esta experiencia es el nuevo campo de batalla.
Un estudio de la Universidad de Oxford reveló que los empleados con altos niveles de bienestar y satisfacción laboral son un 13% más productivos que sus pares en entornos tóxicos o desmotivadores. Es decir: invertir en EX no es solo “lo correcto”, es una decisión estratégica con retorno medible.
Entonces, ¿cómo diseñar una experiencia que atraiga y retenga talento global?
- Onboarding estratégico y humano: No basta con entregar un manual. Un buen proceso de inducción incluye presentación con el equipo, asignación de mentor, claridad sobre el rol y su impacto, y espacios para preguntar sin miedo. Un inicio positivo reduce la ansiedad y acelera la curva de productividad.
- Oportunidades reales de crecimiento: El talento joven no busca solo estabilidad, sino progreso. Programas de capacitación, rotación de roles, mentorías y planes de carrera visibles no solo retienen empleados, sino que fortalecen tu reputación como empleador de desarrollo.
- Tecnología que empodera, no que limita: Plataformas intuitivas, acceso desde cualquier dispositivo y procesos automatizados generan autonomía. Cuando un empleado puede enfocarse en lo que realmente importa —su trabajo—, aumenta su compromiso.
En un mundo donde el talento tiene opciones, la experiencia del empleado es tu mayor ventaja competitiva. Las empresas que entienden esto no solo atraen perfiles estrella, sino que los convierten en líderes internos.
Conviértete en un imán de talento global (aunque operes en mercados emergentes)
Atraer talento en mercados emergentes no es imposible. Pero sí requiere una estrategia clara, auténtica y alineada con las expectativas del profesional moderno. Ya no basta con pagar bien o ofrecer beneficios básicos. Hoy, el talento valora cultura, propósito, desarrollo y tecnología —y está dispuesto a elegir empresas que lo entiendan.
Los tres pilares que compartimos —marca empleadora auténtica, cultura de innovación y experiencia del empleado estratégica— no son opcionales. Son la base sobre la que se construyen organizaciones resilientes, escalables y atractivas para el mejor talento global.
Si tu empresa está en proceso de expansión, transformación o simplemente quiere escalar su equipo con perfiles de alto impacto, es momento de repensar tu estrategia de atracción. Porque en un mundo donde el talento elige, quien no evoluciona, desaparece.
¿Quieres que tu empresa destaque en la guerra por el talento? Empieza por lo que realmente importa: una propuesta humana, auténtica y sostenible